jueves, 21 de agosto de 2014

Trata de blanca. UN NEGOCIO ABERRANTE. (ensayo final)

¿Hasta donde una persona tiene el derecho de robarle la vida a otra?¿ Hasta cuando la mujer le seguirá teniendo miedo al hombre? ¿ Por qué siguen ocurriendo estas cosas si hay miles de denuncias?
Hay un grito en el silencio que solo una madre puede escuchar, son los gritos desgarradores de las pequeñas niñas y/o adolescentes a las que roban sin piedad, y que privan de su libertad,
Si todos tomáramos conciencia de lo que sucede día a día.
Si miráramos más allá y dejamos de hacer este tema indiferente. ¿Cuántas niñas y mujeres más tienen que desaparecer para que realmente se haga justicia?
¿Cómo es posible que no podamos salir a la calle bien vestidas o solo salir, sin la necesidad de provocar a nadie, y caminar con miedo, pensando si volveré a mi casa, o prepararme para escuchar las barbaridades que nos dicen?
¿Por cuanto mas hay que pasar? ¿Cuanto mas hay que soportar en la calle?
¿Cuantas mujeres son engañadas con las típicas propuestas de trabajos, y luego se encuentran con la cruda realidad de que nunca mas volverán a sus casas?
¿Por qué hay que pagar por sexo? ¿Por qué se usa a la mujer como un servicio?
Son miles de preguntas que nadie nos responde. Millones de familias destruidas, millones de mujeres que prefieren la muerte antes que seguir viviendo ese calvario.
Mi opinión sobre este tema es que se deberían hacer campañas, incentivar a la sociedad a que denuncien, tanto secuestros como localización de prostíbulos. Que los hombres no incentiven a sus hijos a ir a un cabaret, y esta es la típica frase de "podrían ser sus hijas, hermanas, amigas". Que se hagan marchas. Que se cierren estos lugares, tener a las chicas rescatadas en lugares que realmente las contengan con especialistas, expertos, psicólogos.
Es aberrante e ilógico tener que enseñarle a nuestras niñas a no ser abusadas, en vez de enseñarle a nuestros hombres a no abusar de ellas.
No voy en contra de los pensamientos de aquellas mujeres que eligen el camino de la prostitución por su propia voluntad.
Está mas que claro que nuestros políticos, desde el mas conocido, hasta el que estamos por conocer, y  la policía, entre otros grupos, saben donde están estos prostíbulos.
Cuando éstas mujeres con rescatadas ¿Quién las contiene?
Si son de otro país, otra provincia ¿Qué sucede con ellas ? ¿Qué les pasa, a donde van?
En mi opinión nadie debería alejarse o desinteresarse del tema. Solemos decir "a mi nunca me va a pasar". Pero nadie nos asegura que estemos exentos de sufrir algo así. Pensar que podemos estar caminando entre personas que solo planean hacernos daño, y no nos damos cuenta, porque nunca podríamos imaginar ser la próxima victima de este negocio.
Y lo que pasa en las sociedad es consecuencia de nuestro desinterés y de nuestra despreocupación.
Tenemos que ser mas humanos y aprender a ayudar sin esperar nada a cambio.
La sociedad no lo sabe, pero existen mafias tan grandes y peligrosas.
A un poco de droga la venden una vez, a una mujer la venden miles de veces, en cualquier parte del mundo.
Muchas de las mujeres mueren a diario, tanto por recibir reiteradas golpizas, o por excesos de drogas, que les dan para mantenerlas sedadas y así no puedan escaparse.
¿Cuál es la solución? ¿Hay una ley suficientemente fuerte como para ir en contra de esta problemática? No, no la hay. Por eso el negocio es cada vez mas grande. Muchas veces nos enteramos de la corrupción, y como es natural, no nos importa. Y así hacemos que la corrupción obtenga un punto a favor.
No podemos dejar que esto siga pasando, no podemos caer en manos de personas tan crueles, con mentes tan perversas.
Éste es un tema realmente preocupante, con el que nos podemos topar con él en cualquier lugar. A la salida de la escuela, o en la puerta de nuestras casas.
Hay que detenerlo, denunciar, no hay que callarse. Nos están arrancando de nuestros hogares, de nuestras familias.
Éstas personas no discriminan la edad. A ellos no les importa. La mujer deja de ser mujer y pasa a ser mercadería nueva para el negocio. Argentina es parte de un circuito internacional del crimen organizado. Se trata de un negocio que da ganancias similares al tráfico de drogas y al tráfico ilegal de armas. Por cada menor explotado sexualmente, se puede obtener 13.000 dólares mensuales o alrededor de 130.000 por año.
Siete mujeres menores de edad o niñas pueden llegar a producir 80.000 dólares por mes.
¿Y ahora? ¿Estamos del lado de las victimas o de los victimarios?




viernes, 15 de agosto de 2014

Ensayo sobre la trata de personas.

Creemos que ciertas cuestiones, como el tráfico de personas, no tienen lugar, es decir no existen, salvo como ficción en los medios de comunicación. Creemos que es retórico, que hablan de una realidad que no es y no puede ser real, porque parece que está más allá de todos los límites de la realidad y de cualquier posibilidad de ser un hecho. Si es real, sólo sucede en la mente de algún afiebrado. Y no es así.

Tampoco creemos mucho en la esclavitud. Creemos en serio que la abolió la Asamblea del año XIII. Sin embargo, sí existe, es real, es presente y es una creación más de la mente humana. Es una realidad siniestra pero es un hecho material, no virtual.

Pienso que no, no puede ser real. Sin embargo, escucho y leo que día a día, desaparecen jóvenes mujeres, niñas y niños. Y por lo que leo en los diarios, se va ampliando la conciencia frente a estas realidades que parecen inverosímiles.

Comercio sexual, tráfico de personas, venta de órganos, servidumbre, prostitución, turismo sexual adulto e infantil. Se trata de las nuevas prácticas de explotación y servidumbre.

La trata de blancas cambió de nombre, porque ahora es el tráfico de personas: mujeres, hombres, niños, que son buscados, elegidos y captados o secuestrados. Los trasladan hacia los centros de prostitución, con el objetivo bien claro de comerciar con ellos, en contra de su voluntad. Desaparecen, nadie los encuentra, no tiene documentos porque se los sacan, están encerrados, aislados, torturados, incomunicados y/o asesinados.

En Argentina, esta realidad: la explotación sexual laboral sigue creciendo. Argentina es un país barato para los turistas que vienen, no sólo a ver el glaciar, o los bosques de Palermo, o el obelisco, si no también a hacer turismo sexual infantil, por muy poco dinero y sin demasiado peligro, con la complacencia de la policía de seguridad.

El objetivo del tráfico de personas es la explotación. Esto incluye la explotación sexual o prostitución, el trabajo no remunerado o mal remunerado y/o servicio forzado, la servidumbre, la esclavitud y la extracción de órganos. El tráfico de personas incluye la trata o tráfico de inmigrantes, las diferentes formas de explotación de un trabajo pagado de un modo vil, porque la fuerza de trabajo se paga muy mal, o no se paga, pero sí se organiza el hacinamiento para alcanzar una producción masiva en condiciones de exigencia inhumana.

Argentina es parte de un circuito internacional del crimen organizado. Se trata de un negocio que da ganancias similares al tráfico de drogas y al tráfico ilegal de armas. Por cada menor explotado sexualmente, se puede obtener 13.000 dólares mensuales o alrededor de 130.000 por año.

Siete mujeres menores de edad o niñas pueden llegar a producir 80.000 dólares por mes.

En Argentina hay una ruta interna en el tráfico de mujeres y niñas destinadas a la prostitución y a la servidumbre sexual. Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca y sobre todo Misiones, son los principales proveedores de menores para la prostitución. Son las provincias donde se captan y reclutan con más facilidad niños y jóvenes, a los que se lleva a diferentes puntos del país.

Hay muchos niños y niñas sueltas, niños de la calle, muy pobres, necesitados, fáciles de llevar y hacer desaparecer, o bien se los compra por poco dinero a padres muy pobres y re cargados de hijos que mantener y se los revende a los proxenetas de los prostíbulos.

¿Cuáles son las variables que propician esta realidad?

La pobreza, el desamparo, el desarraigo, la impunidad con que operan estas redes, la ignorancia, la falta de educación, la violencia familiar, la búsqueda de salida de tanta miseria y hambre, la orfandad, el vacío legal, las complicidades entretejidas que la convierten en red. El hambre, el deseo y la ilusión de salirse de ese lugar y cambiar las alternativas de la vida es muy grande. El hambre no es virtual, es concreto, pero se banaliza su significado. La falta de educación y prevención es también muy grave, pero se superficializa y minimiza sus riesgos. También se trivializa el maltrato, la tortura, la servidumbre, las violaciones repetidas a que son sometidos esos niños y jóvenes.

Vivimos en una cultura de lo superficial que nos infantiliza y nos resta o bloquea la conciencia crítica y el contacto con la realidad.

La provincia de Misiones provee de un flujo constante de niños para turismo sexual, incluso para países vecinos. Hay un movimiento de más de cuatro mil niños en la red de turismo sexual infantil.

En esta red organizada del crimen, hay buscadores y captadores que buscan a sus víctimas, hacen contacto, tratan de ganar su confianza y la de su familia, ponen avisos, frecuentan zonas donde hay muchas jovencitas, prometen buenos trabajos, buenos sueldos, estudios, prometen la salida de la miseria para toda la familia y en poco tiempo, de ese modo captan a las víctimas a las que prometen cuidados, amparo, una vida mejor. Esta parte del trabajo lo hacen los captadores y los reclutadores.

Luego viene el viaje, (que la víctima deberá pagar o en su defecto contraer una deuda), viaje hacia ese destino ilusorio, entonces aparecen los transportistas.

Después del viaje alguien las recibe y la lleva a algún lugar para vivir. Como la víctima debe pagar por todo esto: viaje, transporte, hospedaje, comida, están también los prestamistas que proveen de dinero con altos intereses, y embarcan a la víctima en una deuda que con el tiempo se hace impagable y en la que las jóvenes hipotecan su vida.
Las mujeres, las niñas, y los niños también, son llevados a un burdel, donde se las prepara para el nuevo trabajo, se les enseña y se las entrena, esto quiere decir que se las somete a violaciones reiteradas.
O bien, se los usa para la mendicidad en la calle. En general, viven en esas casas-burdeles, están aislados de la población del lugar, salvo a través de su trabajo, no se comunican con sus familias, reciben muy malos tratos, abusos y tortura de toda índole, golpes, violaciones, palizas, a muchas jóvenes y niñas, que no se disciplinan, se los encadenada en alguna cueva y se los deja sin comer, para evitar su huída. Son duramente castigadas si no obedecen. Los traficantes de personas dominan con el terror, las familias están amenazadas, si estas mujeres tienen hijos, están amenazados de secuestro, o bien son secuestrados, sometidos, vigilados... comienza un camino de difícil retorno.

Estas mujeres y niños son seres altamente vulnerables, su indefensión que ya venía de antes se cronifica, y se les hace cada vez más difícil defenderse. Están solos, aislados, sin medios para salir y amenazados.

Los explotadores evitan que se establezca cualquier tipo de vínculo afectivo que las ayude a liberarse, también por eso se las cambia de lugar y se las lleva de un punto a otro de la república. Están controladas y son pocas las que sobreviven para contarlo.

En la red de prostitución infantil, hay nenas de primera clase, de segunda y de tercera, según de donde vengan, su atractivo físico, y las preferencias de los consumidores que pagan para desovar, descargarse, y las piden cada vez más jóvenes.
Son los usuarios, compran un sexo muy excitante para ellos, sexo rápido y al paso. Eyaculan y se van, son turistas o son consumidores ocasionales que no re-aparecen.

Estas chicas y chicos son “mercancía”, se venden y se compran, se usan y al tiempo se descartan, se los hace producir cantidades de dinero del que no participan.

La expansión de estas redes parece ilimitada por la magnitud de las complicidades que la alimentan y sostienen. Funcionarios, políticos, fuerzas de seguridad, traficantes de droga... todos participan del negocio, por eso se hace tan difícil de descubrir y desmantelar.

Estamos hablando de una realidad humana, que quizás existe a la vuelta de nuestra casa o a pocas cuadras. Hablamos de lo siniestro, lo ominoso (como diría Freud), en la condición humana. Estamos hablando de promoción de la prostitución, privación ilegítima de la libertad y reducción a servidumbre. Hablamos de seres humanos, hombres, mujeres, niños y niñas, sin oportunidades.

Sigamos hablando de este tema..., es necesario darnos cuenta que no es realismo mágico, no es ficción, es una realidad que merece que la reconozcamos y levantemos la voz.

Trata de Blanca en Argentina.

 El termino trata de blancas fue un termino usado a finales del siglo XIX y era utilizado cuando las mujeres europeas eran llevadas con fines de explotación sexual a diferentes países de Europea del este, Asia y África, de hay surgió el termino trata de blancas pues esto era únicamente entre las mujeres blancas. En la actualidad este fenómeno no solo pasa en Europa sino en todo el mundo y tampoco es solo con las mujeres de raza blanca sino también mujeres negras, mestizas, etc. La trata de blancas es un delito que se ve principalmente en las mujeres el cual atenta contra la libertad de las personas. La trata de blancas es considerada la esclavitud del siglo XXI. La trata de blancas es un delito que consiste en el traslado forzoso o por un engaño que puede ser por una promesa de estudio o trabajo en el exterior, cuando las mujeres son trasladadas se les quitan o retienen los documentos de identidad pues si estas personas van con la policía pueden ser encarcelados o deportadas (esto lo hacen como una amenaza). Luego las obligan a prostituirse para pagar todos los gastos que han ocasionado y para las ganancias de los traficantes.
 Este es un delito que también a sido llamado trata de personas pues en la actualidad se puede presentar tanto en hombres como mujeres sin importar la edad. El propósito de la trata de blancas o de personas es la explotación sexual o prostitución, el trabajo o servicio forzado, la esclavitud y la extracción de órganos. • La trata de personas o comercio de personas es el comercio ilegal de personas con propósitos de esclavitud reproductiva, explotación sexual, trabajos forzados, extracción de órganos, o cualquier forma moderna de esclavitud.
El negocio de la trata mueve más de 32.000 millones de dólares por año en el mundo.7 Según la OIT, más de 12,3 millones de personas sufren situaciones laborales similares a la esclavitud. Cuatro millones son víctimas de la trata cada año. La mayor parte de las víctimas son niñas, niños y mujeres. Entre el 10 y el 30 % de mujeres víctimas de la trata son menores de edad. En América Latina, 2 millones de niñas, niños y adolescentes son víctimas de explotación sexual, comercial o laboral.