domingo, 1 de septiembre de 2013

El Horla

  Cuando tuve a ese ser extraño frente a mí, sentí curiosamente un conjunto de emociones y sensaciones que jamás había sentido, mis emociones estaban mezcladas, alegría, angustia, frenesí, tranquilidad. Él clavó sus ojos en los míos, de inmediato sentí miedo, un miedo inexplicablemente extraño, un miedo que hizo que el alma y la sangre se me congele.
  Tal vez estaba soñando, quizás alucinaba, no lo sé, pero lo que sí sé, es que él estaba allí, él estaba siendo visto por mis ojos. Probablemente mañana no regrese, pero ¡Hoy! Hoy sería el día en que todo cambiaría, quisiera no decirlo, quisiera no pensarlo, pero él sería el que cambie esta realidad distorsionada.


1 comentario:

  1. Extraordinario para retratar las imágenes, que se te representan a medida que lees este cuento.

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